domingo, marzo 22, 2009

Ultimamente estamos más perdíos que un pedo en un jacuzzi, pero es que estamos hasta los topes de trabajo. El chancho, no obstante, cada vez es más independiente (fue un alivio descubrir que puede andar solo al ponerlo contra la pared) y esto nos facilita las cosas.

Feta está empezando a dar sus primeras patadas. Sí es verdad que Pablito empezó antes, pero todos sabemos de sobre que es un adelantado (ya sabía yo que bailar salsa embarazada traería este tipo de adelantos).

Mister Proper ha avanzado también en sus andares, ya consigue andar con una mano (agarrado con una mano, se entiende) y está a punto de soltarse. Ha cambiado su forma de sorprenderse, ya no hace ¡Uuuuuu! sino un sonido un tanto extraño que parece ahogarse como el perro Lindo Pulgoso de Tierno Doyuna. También está empezando a hacer unos movimientos con el cuerpo como si estuviera siguiendo una musiquita interior (ya sabía yo que ponerle Country a la embarazada traería este tipo de adelantos). Pueden verlo en el vídeo


martes, marzo 03, 2009

QUISIERA COMPARTIR CON TODOS USTEDES ALGUNOS VÍDEOS QUE ME VAN LLEGANDO DIVERTIDOS

miércoles, febrero 25, 2009


AVENTURAS VERANIEGAS
En esta foto inicial encontramos a un par de calvos, Pablito y su amigo Nico, uno de los mellizos. El otro se llama Panchito y también está calvo, son como las tres piedras de Indiana Jones, al juntar las tres calvas se produce un resplandor apelotante.

Entre algunas de los nuevos hábitos de Pablito nos encontramos la lavada de dientes. Ha aprendido a meterse el cepillo en la boca (entre otras cosas que se mete en la boca) y se la lava (Lola también).

Últimamente vamos mucho al parque a jugar en los columpios. Le encanta el sube y baja, la hamaca, el pozo de arena y corretear a las palomas mensajeras.

Por suerte ya está empezando a valerse por sí mismo. Pablito es capaz de lanzarse solo por la casa apoyándose en cualquier sitio decente que encuentra por su paso.
La otra tarde me quedé sólo con el chancho y me puse al ordenador. Lo dejé en la alfombra y cuando quise darme cuenta había desaparecido. Es tan silencioso que no sabí dónde estaba, comencé a buscarlo hasta que me di cuenta de que la lámpara se movía sola... el chancho se había colado detrás del sofá el muy... canguro.