Hoy me he levantado tarde, otra vez, porque, otra vez, nos hemos pasado la noche de juerga. Ultimamente tengo muchos gases, no sé a qué se debe, quizá mamá tiene muchas hormonas laxantes.
Hoy papá me ha engañado. Yo quería que me agarrara en brazos y me puse a llorar, hasta que puso el muñeco de Nemo en el carro y me dejó encima. Yo pensaba que seguía en el brazo de papá, pero resultaba que no... así pues, me quedé callado.
Por la tarde hemos ido a misa y mamá me ha enrollado en ropas. Luego todas las viejas se les caía la baba... supongo que era porque tenían mal puestas las dentaduras postizas, porque a mí no se me veía na de lo tapao que iba.