Ya nos encontramos en la recta final. Empiezan los días de lluvia y sol (intercambian mutuamente según les apetece), y con ellos los días de salir o quedarse en casa. Tuvimos la oportunidad de disfrutar unos días en Pamplona con los abuelos antes de irnos en Semana Santa a Granada.
Ahí nos hicimos esta foto que refleja la actitud característica de cada uno.
En una de las misas de los oficios la nena se quedó dormida suavemente sobre el abrigo de alguna tita.
También hemos tenido la graduación de la nena. Ya pasa de infantil a primaria.
En el pantano también estuvimos disfrutando de los troncos, los agujeros de tierra y de los quads. Carreritas de motos muy divertidas con el primo Lorenzo
Como siempre, un toque académico en las fotos.
Despertador 5.1
Un día nos escapamos Pablito y yo a tomar una cerveza y una cocacola a un bar. Fue improvisado y apetente.
Ya nos llegó la TV arreglada, así que estamos contentos. Pero casi que nos costó como una nueva. Guille tiene una demanda por la cual no puede acercarse a menos de un metro de la TV.
Y como siempre, todos nos hacemos fotos con Pilar, el osito de la casa.
El mes de marzo ha tenido muchos momentos importantes. Algunos de ellos no se pueden poner en público en este blog, pero quienes quieran saber, pueden preguntar por mensaje privado.
Muchos días de lluvias y muchos días de sol, que aprovechamos para salir a hacer alguna que otra excursión.
Por ejemplo el campus de la Unav, que siempre está disponible para cualquier plan familiar campestre.
También la Javierada. Estuvimos visitando el castillo de Javier con unos amigos y disfrutamos del solecico y comida en pasto.
Y por lo general, Pilar creciendo mucho, ya interactúa con los demás, se ríe mucho y los hermanos la cogen cada dos por tres.
Es el lechón con el que todos queremos hacernos una foto.
Entre algunos de los acontecimientos más importantes está la rotura de la tele. Alguien le pegó con un palo y la rompió, así que ahora estamos de familia analógica.
Pablo está mejorando muchísimo en su clase. La otra vez vino con un brazalete de capitán de la clase. Dice que su profe le ha dicho que es el mejor.
La nena y Guille nos deleitaron con dos clases abiertas para ver cómo trabajan en clase. Y nos invitaron a chuches (cosa que al pater familiae no le hace mucha gracia)
Y Lolita cada día se toma la leche más rápido. Es una campeona. Creíamos que no la sacaríamos de su yogurt.
Otro de los acontecimientos fue la llegada de Charly. Antiguo amigo de colegio de papá. Estuvo dos noches y aprovecho para reforzar el escaso inglés que tenemos en casa. El pobre acabó un poco agotado de los niños.
También fuimos al Pilar un sábado con los abuelos. Y pasamos a los niños por el manto de la Virgen. Así los protegerá en cualquier situación.
De fondo, el el Pilar.
Después del manto nos fuimos a comer de pasto a un parque.
Hay que decir también que, entre todos los avances, está que la Nena ya ha aprendido a andar en bici sin rueditas. Aunque tiene sus choques habituales de novato, pero está hecha una campeona.
Cosas grandes sucedieron en febrero. Lo principal fue la nevada que casi nos deja en mitad de la carretera tirados. No obstante la disfrutamos en algunos momentos una vez que la furgo estuvo bien resguardada.
Hay muchos avances familiares. Pilar ya está empezando a comer comida, Pablito suelta algún que otro taco, Isabel muy buena ayudando a los hermanos, Lolita escribiendo como una genia y Guille un campeón en... en algo.
Un día nos fuimos a una tienda y nos compramos un paquetito de gusanitos para ver un partido de baloncesto.
La familia en su salsa.
Y aquí tenemos a Pilarcica ya más grande.
También estuvo la abuela Isabel, pero no tengo ninguna foto en el móvil. Pero damos fe de ello.